El elogio de las Galápagos

  Carla bajó al bar como todos los lunes para encontrarse con Mara. Llevaba el pelo alborotado después de un largo día de trabajo, y sostenía con delicadeza un cigarro que iba consumiendo a medida que lo aspiraba con fuerza y arrogancia. Al llegar saludó sin mucho entusiasmo y arrastró la silla de plástico de…

Desubicado

      No quiero que te lo tomes a mal, pero me pareces un subnormal. No es algo único, es extensible a todo ser consciente y más o menos sintiente. No tiene nada que ver con un sentimiento de superioridad, más bien al contrario. Dudo sobre cada acto, decisión, incisión y sensación que poseo….

Ser o no ser

    Yo no era nada, ni nadie, ni siquiera podría decirse que era proyecto de ser, sin embargo fui y soy, por pura casualidad, suerte o azar. Un día cualquiera, en un momento cualquiera, por ninguna razón ni motivo, yo sin ser tan veloz ni inteligente como lo eran  mis compañeros, conquisté e icé mi bandera…

El dominio del Señor Garfunkel

  Siempre he sido un galante de patas oscuras amante de los pasatiempos refinados. Analógico de nacimiento, y fiel a mis bigotes. “ Un bon vivant “ de los de manual. Ya saben…uno de aquellos que resultan difíciles de pescar pero que al mínimo movimiento embaucador de cola terciopelo pican el anzuelo. Con aras de…

Avaricia

  Hay algo bastante desagradable en enterrar un corazón. No en el acto en sí, pues todos acabamos haciéndolo tarde o temprano, hablo más de esa mezcla de tierra, sangre limpia y sangre sucia. Se forma un emplaste que atrapa tus dedos y te inhabilita la capacidad de manipular cualquier cosa. Hay algunos que son…

Cuando las palabras se precipitan y el silencio cede

    Entré en el bar con mi nube de palabras encima, llovían sin parar. Nadie notó mi presencia, aunque debo confesar que yo andaba absorta en mi mundo, por lo que tampoco percibí más que mi fenómeno meteorológico. Las palabras rebotaban en mi cabeza, lo que habría dado por un parapalabras cargado de silencios….

La indignación de los Segundos Nombres

En la gran urbe de Ciudad Onomástica convivían dos clases de habitantes. Por un lado estaban los Primeros Nombres (también conocidos como Nombres Propios), como por ejemplo Julio en Julio Alberto, o Ana en Ana Paula. Por otro lado, estaban los Segundos Nombres, como Alfonso en Luis Alfonso, o Elena en María Elena. Eugenio era…