La edad de piedra

Nadie supo nunca dónde iba cada noche mi abuelo. Si me pedís opinión, yo supongo que nadie preguntó jamás. Pero el otro día me encontraba lo suficientemente ebrio como para quedarme dormido en el desván. Al despertar con vergüenza y sin ropa, preposiciones que se podían invertir la noche previa, me topé con una caja…

El indómito impulso

  Joviales pies en la arena, juegos felices de infantas, jóvenes vidas apenas, segadas en lid nefasta.   Se oyó un funesto alarido, surgió del mar agitado, como el presagio maldito de un vil zarpazo inhumano.   De sangre tiñó la playa, y de angustioso espanto el temple de quien relata el hambre atroz de…

Cita en el parque

        Se estaba retrasando de manera escandalosa. Tres horas y cuatro minutos de retraso, para ser exactos. Miraba de manera intensa hacía el único lugar por donde podría aparecer, como convocándolo con una especie de sortilegio de magufo. ¿Sabes que la ciencia prácticamente desmintió que sentimos cuando alguien nos mira? Simplemente el…

Hiedra cariñosa

Sé que nadie me creerá pero tengo que contar esta historia basada en hechos reales que le sucedió a la amiga de la vecina del amante de mi prima segunda. Hace unos meses, no pudiendo ser más exacta y concreta, Elena se independizaba por primera vez del domicilio familiar y se aventuraba a vivir una…

Allende el mar

Este mar es monstruoso. No creo que el pensamiento de encontrarme atrapada en un laberinto me llegase a resultar tan angustioso como la sensación que me provoca estar inmersa en este mar de horizonte borroso. Donde no existen paredes que devuelvan al menos el eco de tu garganta herida. Donde cualquier dirección a la que…

Afección

  Era su primera vez.   Es difícil explicar la sensación. Hay personas que lo han vivido, otros que no. Algunos lo vivieron hace mucho y lo han olvidado. Otros no han dejado de vivirlo cada día de su vida. Empieza con una sensación de calor en el bajo vientre y fría en la punta…

El elogio de las Galápagos

  Carla bajó al bar como todos los lunes para encontrarse con Mara. Llevaba el pelo alborotado después de un largo día de trabajo, y sostenía con delicadeza un cigarro que iba consumiendo a medida que lo aspiraba con fuerza y arrogancia. Al llegar saludó sin mucho entusiasmo y arrastró la silla de plástico de…