Más que ceniza

Aquella mañana me desperté como quien resucita de entre los muertos. La batalla por recuperar mi cuerpo y mi cabeza parecía perdida allí tirado con la armadura anclándome al suelo. Traté de balancearme un poco, conseguí darme la vuelta y mi cara cayó sobre la nieve. Me alivió un poco, pero no me despejó tanto…

La caída

Indistinguibles en la aurora, las estrellas comenzaron a despedirse; dejó de haber mar, dejó de haber cielo y sólo hubo una danza de jade y claroscuro, una urdimbre que nunca habíamos visto agitándose en el Norte. La nao seguía moviéndose despacio, a menos de dos nudos, y el capitán, aferrado al cabo del bauprés, ni…

Las voluptuosidades del mal

Las mentiras son como las flores. Dulces mentiras decoran las tumbas y los jardines de muchos de nosotros. Sus raíces se hunden profundas y fuertes en la tierra llena a rebosar de excrementos y cadáveres. Si me dieran a elegir, decoraría cada parcela que me rodea con la frondosidad de los geranios perfumados y de…

El árbol de la bruja

Su vista se paseaba lenta por aquellos árboles tan familiares, impregnados de olor a resina y buenos tiempos. Parecía un vuelo más por entre sus copas enmarañadas, pero esa vez el silencio pintaba un cuadro inquietante. Cada rayo de sol naranja que se colaba por entre las hojas parecía una pequeña maldición según se atenuaba,…

El Detalle

El inconfundible barritar próximo de un elefante casi me hace soltar la bandeja con vasos de té que llevaba. Iba a salir al pequeño patio de atrás y encontré a mi anfitrión de pie en la sombra, enfrentando a uno, que había atravesado el portón medio derruyéndolo. Juntas las manos, ligeramente inclinado, salmodiaba con una…

¿Quién eres?

No reconozco al tipo que tengo enfrente. Tiene las cuencas hundidas y los pómulos afilados. Su mirada carece de todo aquello que pudiera categorizarse como vida. Puedo ver, en el rostro ajado de aquel hombre, un agotamiento agarrotado y una ausencia total de pasión. El color gris llena sus poros de una piel vetusta y…

Un poco de luz

Un cuento sobre encontrar un poco de luz que ilumine el camino, escrito por Daniel Pereira a partir de una ilustración de Javi Codina.

Ajo

Miro ese líquido casi opalino deslizarse por la serpiente plástica del vial hacia las venas de los pacientes. Trato de adaptarme, mejor no pienso en el contrato. Pero es dinero, aunque aquí eche en falta tantas cosas. Cubro aspectos de relación digamos cultural y lingüística, detalles chicos que se vuelven decisivos. “A mí usté no…