Ser o no ser

    Yo no era nada, ni nadie, ni siquiera podría decirse que era proyecto de ser, sin embargo fui y soy, por pura casualidad, suerte o azar. Un día cualquiera, en un momento cualquiera, por ninguna razón ni motivo, yo sin ser tan veloz ni inteligente como lo eran  mis compañeros, conquisté e icé mi bandera…

El dominio del Señor Garfunkel

  Siempre he sido un galante de patas oscuras amante de los pasatiempos refinados. Analógico de nacimiento, y fiel a mis bigotes. “ Un bon vivant “ de los de manual. Ya saben…uno de aquellos que resultan difíciles de pescar pero que al mínimo movimiento embaucador de cola terciopelo pican el anzuelo. Con aras de…

LA MUJER DE NINGUNA PARTE: relato en bucle

Se levantó, y con un largo suspiro, se dirigió a la puerta y la cerró con tristeza y desasosiego. Supe que jamás volvería a verle, me despedí de su sombra acariciándola con prudencia. No pude contener las lágrimas, así que empecé a llorar flores. Eso es lo que hacen los árboles. Porque eso es lo…

Margarita vivía del cuento

Siempre quise ser como Margarita, la vecina del ático. Todos hablaban mal de ella pero yo sabía que escondía algún apetecible secreto. La primera vez que la vi fue en el ascensor, yo llegaba tarde como de costumbre, mi cabello lucía alborotado esperando albergar aves migratorias, vestía la camisa mal abrochada y alardeaba de bragueta…

PEZ HIDRÓFOBO

Esta es la historia de cómo salí de las brasas o más bien dicho, del agua, para meterme en el fuego o si preferís, en el fango. A todos les gusta flotar y a mí lo de estar con el agua hasta el cuello me provoca ataques de ansiedad. Mi madre siempre dijo que era…

Azotea Lunar

  Tendidos en la azotea un domingo cualquiera, oyendo los grillos entonar melodías cual juglares, vislumbramos por primera vez las luces que emergían del cielo tales suspiros en la recóndita noche. Y de pronto una luz hipnótica nos cautivó. Era la Luna, paraíso de ratones. -Verás Tim, en un pasado muy lejano, inclusive más lejano…

Estudio antropológico de Domingo

Estudio antropológico de domingo- escribe Kali en su cuaderno azul celeste con bolígrafos de purpurina al más puro estilo Bowie. Tiene ocho años y viste un gorro ocre de explorador, lleva unas gafas rojas que podría utilizar de prismáticos, la miopía no perdona ni a la más pequeña de la familia. Siempre quiso ser ninja…