Monstruito 

No recuerdo qué día anidó, pero era verano. Un verano de esos secos y aburridos, dormilones. Persianas polvorientas bajadas hasta septiembre, un aire salido de los pozos del infierno, una ciudad desierta. Y tanto tiempo libre. Fue un día cualquiera, cuando iba yo con mis mil cosas en la cabeza y nada más que hacer…

La cuenca de los dragones

  El ciclo final de cada año en mi escuela de magia es bastante agitado, sobre todo en la época de asignación de misiones anuales. Era mi tercer año, y ya sabía un poco cómo funcionaba el asunto. Tras dos años dedicando unos días tranquilos y agradables a enseñar hechizos básicos en pueblos remotos de…

La memoria de la piel

Se había prometido no volver a posar, y sin embargo allí estaba, con su sonrisa congelada, desnuda y a solas en casa del pintor. ¿Por qué lo estaba haciendo? Era como si su piel tuviese deseos propios totalmente ajenos a ella, quería liberarse del peso de la ropa y sentir la luz de vez en…

Sinfonía melancólica de otoño

Ada trajo las castañas poco después del amanecer. Recorrió el pueblo con paso alegre, bailando, saltando las vallas y haciendo cabriolas por los jardines, dejando frente a cada puerta los delicados paquetitos de hojas hechos con esmero. Nadie se acercó demasiado para no asustarla, pero mucha gente se asomó con disimulo a la ventana para…

Coralina

  Lua se estaba arrepintiendo de haber emprendido la investigación. Había empezado con una ilustración en una revista, una mujer fantasmal en verdes y azules. Acompañaba a un penoso artículo que hablaba del ser sobrenatural al que llamaban la Coralina, otro más de los innumerables espectros que pueblan los mitos y leyendas por todo el…

Las últimas palabras de Bruno Alarcón

«Tenía la piel caliente como las lagartijas. Miré hacia abajo, agarrándome a la roca con los dedos de los pies, como si todo mi cuerpo me avisara de que saltar a ese agua fría era una estupidez. Con lo cómodo que se estaba arriba, moteado por la luz entre las ramas, tumbado sobre un lecho…

Origen

Canción. Toda la historia del universo pasaba en un instante, impulsada por la fuerza arrolladora de la música del virtuoso sin rostro. Él tocaba, siempre allí, ajeno a todo cuanto sucedía, mientras a su alrededor nacían y morían montañas, se secaban mares, se abría la tierra, y todo volvía a empezar desde el principio, una…