Fuego

—Eres fuego —le susurró al amanecer. Sus labios rozaban la mejilla de Akane, y las yemas de sus dedos recorrían su cuello, la línea de su clavícula, trazando después un camino hacia su vientre. Ella abrió los ojos y sonrió. Estaba preciosa bajo aquella luz rosada, con el pelo alborotado y unos mechones rebeldes adornándole…

Grullas de Origami

El mar tiene algo que llama a sumergirse y dejarse llevar. El sonido del agua contra los oídos hace que todo lo demás parezca lejano. El cuerpo se vuelve liviano, la piel resbaladiza, los labios saben a sal. A merced de las olas, lo mundano tiene un poco menos de sentido, se vuelve menos urgente,…

Chatarra

A la luz del día la ciudad era un hervidero de actividad, luz y color por todas partes, caras serias, sonrisas, música, voces, un caos multicolor en el que todo parecía estar milimetrado y planeado a la perfección y, sin embargo, nada tenía sentido. De día, la gente iba de un lado a otro en…

El Juramento

El otro lado no era como el guerrero lo había imaginado. Cuando su cuerpo, herido de muerte y extenuado, se desplomó entre los juncos, pensó en el Paraíso, en la felicidad eterna tan anhelada que le habían prometido cuando tomó las armas por su rey. Mientras su vista se iba nublando, no tuvo miedo. Rezó…