Un huevo en la azotea

    Hace unas semanas nos mudamos a una nueva casa. Yo no estaba muy emocionado con el asunto, pero mamá y Ana, su nueva amiga que ahora vivía con nosotros, decían que necesitaríamos más espacio y que era el momento de dar el paso. No entendía nada, ¿a caso íbamos a crecer y crecer…

Rumbo calle Ítaca nº 20

Lleva ya más de diez días vagando por el amplio páramo de la sección de exposición de la primera planta, lo que en una vida de niño cuenta como diez años terrestres. En el tiempo que ha transcurrido desde ese fatídico día en el que partió de su casa, de su amado hogar de la…

El elogio de las Galápagos

  Carla bajó al bar como todos los lunes para encontrarse con Mara. Llevaba el pelo alborotado después de un largo día de trabajo, y sostenía con delicadeza un cigarro que iba consumiendo a medida que lo aspiraba con fuerza y arrogancia. Al llegar saludó sin mucho entusiasmo y arrastró la silla de plástico de…

Nunca fui Nemo

  Era un día cualquiera, algunos rayos de sol privilegiados que habían conseguido entrar por la persiana me despertaron. Aún no había recibido su visita diaria en la que me traía el desayuno esperado, además desde que había llegado ese chucho despreciable ya no notaba mi presencia, estaba distante y solamente le impresionaban los pequeños…

Ser o no ser

    Yo no era nada, ni nadie, ni siquiera podría decirse que era proyecto de ser, sin embargo fui y soy, por pura casualidad, suerte o azar. Un día cualquiera, en un momento cualquiera, por ninguna razón ni motivo, yo sin ser tan veloz ni inteligente como lo eran  mis compañeros, conquisté e icé mi bandera…

LA MUJER DE NINGUNA PARTE: relato en bucle

Se levantó, y con un largo suspiro, se dirigió a la puerta y la cerró con tristeza y desasosiego. Supe que jamás volvería a verle, me despedí de su sombra acariciándola con prudencia. No pude contener las lágrimas, así que empecé a llorar flores. Eso es lo que hacen los árboles. Porque eso es lo…

PEZ HIDRÓFOBO

Esta es la historia de cómo salí de las brasas o más bien dicho, del agua, para meterme en el fuego o si preferís, en el fango. A todos les gusta flotar y a mí lo de estar con el agua hasta el cuello me provoca ataques de ansiedad. Mi madre siempre dijo que era…