Trincheras interiores

3kqwWar_by_Cano

Si las luces fallaban, echaba la culpa a sus ojos. Si el suelo se tambaleaba, era por sus rodillas. Si no sonreía, lo achacaba a su corazón.

“Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas.” 

Espera recostado en algo mientras aguarda a que los nervios reaccionen. Nota como una corriente recorre su cuerpo acompañado de dolor y cansancio, aunque solo el suficiente tiempo para que pueda toser un vaso de sangre sobrante.

“Es mejor conservar a un enemigo intacto que destruirlo.”

Algo va terriblemente mal, algo no funciona. En su acompañada soledad no puede explicarlo, solo sentir que algo no está en su lugar. Esa sensación fría que recorre su nuca, que le enerva y que…poco a poco…lo decora con una paleta de grises rica en matices.

“Nunca se debe atacar por cólera y con prisas. Es aconsejable tomarse tiempo en la planificación y coordinación del plan.”

Ahora viste ojeras y muecas. Ahora su piel sensible y quebradiza es un saco para sus huesos. Ahora arrastra su sombra tras él y sus acompañantes solo lo miran y se muerden los labios para contener lágrimas. Ha llegado el otoño a su cabeza y el invierno a sus ojos.

“Sé extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tus adversarios.”

Abre la puerta, despacio. Siente como se desliza por el suelo esterilizado…y su cuerpo se transforma en ese pequeño milímetro que separa la puerta del suelo. Una cercanía que tiene sabor a abismo. Acaricia el pomo y se mira reflejado a la inversa. Mira hacía atrás y ve una lengua de luz solar que delata a las pequeñas motas de polvo flotando. Se obliga a sonreír, porque por una vez todo parece estar en su sitio, siente que el mundo gira en su mismo sentido. El médico lo espera al otro lado de un desierto enorme de madera y le mira por encima de sus gafas antes de decir palabras como “Cáncer”, “Quimioterapia”, “Radioterapia”… pero sus oídos deciden dejar de funcionar, sus párpados deciden caer en picado y saborea el recuerdo de esa sonrisa. La sonrisa.

“Sólo cuando conoces cada detalle de la condición del terreno puedes maniobrar y guerrear.”

La guerra existe contenida en los límites de su organismo. Las trincheras aguardan en el silencio previo al fragor, la calma absoluta y maquiavélica. Los torneros afilan, los herreros golpean y los creyentes rezan…hasta que llega la lluvia ácida y venenosa que barre todo sin contemplaciones.  Ahora otro tipo de silencio, ahora otro tipo de calma. Brotes verdes crecen en las juntas de las trincheras, en los hornos apagados y en los tornos oxidados. Vuelve la primavera a su cabeza, y el verano a sus ojos.

“Los buenos generales: se comprometen hasta la muerte, pero no se aferran a la esperanza de sobrevivir; actúan de acuerdo con los acontecimientos. Cuando ven una buena oportunidad, son como tigres.”

Nota de autor: Con este texto solo he pretendido hacer un pequeño homenaje a todas las personas que ya no están, a los que si están, a los que han sido acompañantes sufridores y a los que recuerdan con cariño. El cáncer siempre es fortuito y siempre es un duro golpe, para todas esas personas, este texto es para vosotros.

Las frases en cursiva han sido extraídas de “El arte de la guerra” de Sun Tzu
Arte de: Cano para Hysterical Minds

Puedes ver más en : http://www.ibosim.com

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