El génesis del mal humor

 

El circo

-¿Pero qué es exactamente lo que ve?

-Ya se lo habré dicho cuarenta veces Doctor.

-Sí, lo sé, pero hágame el favor y repítalo de nuevo.

Y así me pasaba todas las mañanas desde que Capetti insistió en que visitase al psicólogo:

-Veo a mis compañeros, a Luisa la malabarista, a Rakín el escupefuego y al mago François Tidét sacando a su conejo de la chistera, después todo se vuelve oscuro, ellos se estiran y se colorean y tras eso la nada, nada más.

Hacía ya cuatro meses que no hacía mi parte del número. Capetti seguía manteniéndome porque siempre le he caído bien, pero no creo que aguantase mucho tiempo más. Nadie soporta a un payaso sin gracia.

-¿Y cuando fue la última vez que se divirtió con algo?

-No sabría decirle…bueno…el otro día…no sé, le parecerá una tontería, pero me di cuenta en el supermercado de que existen cientos de variedades de manzanas y que la gente escoge una, dos como mucho y jamás experimenta el sabor del resto…

-Ya veo ¿y?

-¿Y?, ¿como que “Y”? eso es lo divertido, tenemos a nuestra disposición cientos de elecciones y nos conformamos con un par de ellas.

-No le veo la gracia.

-Pues por eso he venido…

-Probemos otra cosa, ¿cuándo fue la última vez que hizo reír a alguien?

-Hace una semana me caí en la calle y me hice una pequeña brecha aquí, ¿la ve?, pues una señora lo vió y no podía parar de reír.

-¿Pero fue una caída graciosa, tropezó usted intencionadamente, pisó la monda de un plátano?

-No, no, estaba nevando y llevaba mis zapatillas de correr.

-Comprendo, pero eso no nos vale, fue algo accidental. Necesito conocer el origen de la pérdida de su talento. El génesis del mal humor. Cuénteme un chiste.

-Bien. ¿Sabe por qué las focas miran hacia arriba en los espectáculos?

-No.

-Porque hay focos.

-…a ver…quizá con otro…

-¿Sabe como se dice en chino “marinero pobre”?

-Ni idea.

-Chin chu lancha. ¿Entiende? ¡Chin-chu-lancha!

-Creo que tenemos que volver a empezar, dígame ¿qué es exactamente lo que ve?

-Veo a mis compañeros, a Luisa la malabarista, a Rakín el escupefuego y al mago François Tidét sacando a su conejo de la chistera, después todo se vuelve oscuro, ellos se estiran y se colorean y tras eso la nada, nada más.

 

Arte de: Cin.

podéis ver más en: http://ilustracionescin.blogspot.com.ar/

 

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