Amor fati

Lía siempre se había considerado una cínica, seguidora de Diógenes y amante de las muecas incrédulas. Una ferviente fanática del pensamiento crítico y el cuestionamiento en exceso. O lo que es lo mismo una quejica, bocazas con tendencia a la teatralidad y necesidad de atención. Era tal su indignación que tenía el record mundial en…