Destellos que rasgan la noche

Puede que os parezca una madre poco ortodoxa. Hoy he llevado a mi hija a visitar la montaña. No para enseñarle las diferentes especies de árboles que allí habitan, ni tampoco para admirar, siquiera fugazmente, a algún pequeño animal desenvolviéndose en su hábitat natural. Aunque, por supuesto, todo eso también hemos podido hacerlo. Pero el…