Niebla Carmesí

Allí estaban, solos de nuevo. A su alrededor se extendía un paisaje surrealista, una nebulosa cambiante y caótica que a veces era luz, otras fuego y otras pura oscuridad. Estaban frente a frente, él tan pequeño, con las manos vacías y la respiración entrecortada, la sombra irguiéndose amenazante, tan orgullosa, tan fuerte. Sujetaba un sable…