Música que no cesa

El día que Julia recibió una carta con matasellos de Argentina, rememoró una melodía que creía haber olvidado. La melodía de un acordeón que siempre sonaba triste, pero que un día quiso sonar alegre. En ocasiones, la omnipresencia de la cotidianeidad entierra algunas vivencias del pasado en lugares recónditos de la memoria. Pero basta que…