Cascabel maduro

  Érase una vez una ciudad como otra cualquiera, en concreto, un barrio residencial como otro cualquiera. Casas elegantes a ambos lados de la calle, con vallas de madera azafranada, caminos de piedras puestas meticulosamente y un chaval paseando en bici por el cocinado asfalto mientras lanzaba periódicos. Pero todo el mundo sabe que cuando…