Grullas de Origami

El mar tiene algo que llama a sumergirse y dejarse llevar. El sonido del agua contra los oídos hace que todo lo demás parezca lejano. El cuerpo se vuelve liviano, la piel resbaladiza, los labios saben a sal. A merced de las olas, lo mundano tiene un poco menos de sentido, se vuelve menos urgente,…