LA MUJER DE NINGUNA PARTE: relato en bucle

Se levantó, y con un largo suspiro, se dirigió a la puerta y la cerró con tristeza y desasosiego. Supe que jamás volvería a verle, me despedí de su sombra acariciándola con prudencia. No pude contener las lágrimas, así que empecé a llorar flores. Eso es lo que hacen los árboles. Porque eso es lo…