Ajenos

«(…)Se abrió un mundo de posibilidades que nunca nos habíamos planteado. El intercambio de esencia permitía, no solo percibir el mundo desde otro punto de vista, sino incluso sentirlo. Los humanistas lo sintieron como una cura para el racismo o sexismo…aunque el corporativismo engulló los usos que ellos mismos tildaban de «útiles» desvirtuando en gran medida…