Del Diálogo con las Aves

El cuervo traía en su pico un globo ocular de pupila azul, seguramente humano por el tamaño, no mayor que una canica blanca pequeña. Posado a una decena de pasos, afianzado con sus garras en la barandilla del balcón, al que yo había salido a fumar y contemplar amanecer, él también miraba el perfil de…