El Juramento

El otro lado no era como el guerrero lo había imaginado. Cuando su cuerpo, herido de muerte y extenuado, se desplomó entre los juncos, pensó en el Paraíso, en la felicidad eterna tan anhelada que le habían prometido cuando tomó las armas por su rey. Mientras su vista se iba nublando, no tuvo miedo. Rezó…