Ciber(N)éticA para no iniciados

Me hicieron pasar a su despacho, que resultó ser una estancia nada ostentosa. Ella se encontraba tras su escritorio, hojeando varios documentos. Me invitó a sentarme haciendo un suave ademán con su mano, al tiempo que sonreía. Tomé asiento y me presenté como corresponsal de la revista “Visiones del mañana”, recordándole la cita que habíamos…