The woman

La primera vez que te vi estabas rota. Rasgada de un lado a otro, tu cara parecía la de una muñeca amputada por las manos de un niño cruel. Sólo tus ojos permanecían intactos, inalterables, eternos al otro lado de la pared que habitabas. Me acerqué y te recompuse, y algo se encendió dentro de…