Cuando las palabras se precipitan y el silencio cede

    Entré en el bar con mi nube de palabras encima, llovían sin parar. Nadie notó mi presencia, aunque debo confesar que yo andaba absorta en mi mundo, por lo que tampoco percibí más que mi fenómeno meteorológico. Las palabras rebotaban en mi cabeza, lo que habría dado por un parapalabras cargado de silencios….